cap extra largo (creo)
- Tienes razón, yo había pensado lo mismo... No le diré qué hay entre Lyn Z y yo todavía, dejaré que él la acepte y luego le diré la verdad, pero ¿tú vas a ayudarme con eso, verdad?
- Ya te dije que sí, cuando le digas todo yo estaré allí, para ayudarte a que sea más fácil.
- Qué bueno que lo harás, no sabes el peso que me sacas de encima... -Gerard sonrió, aliviado, y me acarició las mejillas- Eres una muñeca, en serio.
No pude evitar sonrojarme al escuchar tanto halago, para colmo proveniente del hombre del que había estado siempre enamorada... Sonreí con algo de timidez, y Gerard se inclinó sobre mí y me besó la frente, dulcemente; guardamos silencio el resto del camino hasta que volvimos al hotel, yo tomé a Demian en mis brazos y lo subí a mi auto, lo senté en su silla y lo ajusté, tratando de evitar que despertara, el pobrecito estaba rendido. Gerard se metió dentro del auto y lo besó mucho, tanto que lo despertó por un momento.
- ¿Papi? -musitó Demian, frotándose los ojos.
- Sigue durmiendo, mi amor... -le dijo él, con voz dulce- Mañana nos veremos.
- ¿Vamos a jugar mañana?
- Claro que sí, mañana nos vemos de nuevo... Pórtate bien con Mamá, te amo.
Demian dio un enorme bostezo, siguió frotándose los ojos y volvió a dormirse, Gerard lo miró y sonrió y luego salió del auto.
- De seguro dormirá hasta mañana. -suspiró.
- Gracias al Cielo... -dije, riendo.
Ambos nos largamos a reír.
- Bueno Ash, gracias por todo...
- No te preocupes, no hay por qué.
- Entonces mañana a la una, en el estadio... Y recuerda, Lyn Z estará allí.
Asentí en silencio; Gerard me acarició las mejillas nuevamente, sonriendo.
- Eres un amor Ashley, en serio... No deja de sorprenderme lo maravillosa que eres.
- Ya, deja de adularme algún día o voy a acabar creyéndomelo.
- Deberías... En serio, eres un amor.
Gerard me abrazó con fuerza, mientras yo me sentía desfallecer entre sus brazos fuertes y cálidos, que me habían abrazado con igual amor pero con mucha más pasión en un pasado que yo no dejaba de añorar; nos separamos nuevamente, él me miró sonriendo y depositó un suave beso en mi mejilla, me frotó la espalda en señal amistosa y esperó a que me subiera al auto, me cerró la puerta y se despidió agitándome una mano mientras yo emprendía la marcha. Lo mire despidiéndose por el espejo retrovisor, y sentía que mi corazón se partiría en mil pedazos al día siguiente, de tan sólo verlo con su nueva novia e imaginarlo a él dándole todo ese amor, todas esas cosas que yo sólo quería para mí, no sabía si sería capaz de enfrentarlo y mantenerme estoica, pero debía hacerlo por Demian... Apenas llegué a casa llevé a mi hijo a su cuarto, le puse el pijama con cuidado para que no despertara, y lo acosté en la cama donde siguió durmiendo profundamente, luego salí al estar, me eché en el sofá y tomé el teléfono, sólo había una persona en todo el mundo con quien podía ser absolutamente sincera respecto a lo que esta noticia me provocaba.
Cinco minutos después alguien tocó el timbre de mi departamento, me levanté y abrí la puerta y me encontré con la enorme figura de Alicia, mi ex cuñada, que se sujetaba la espalda con una mano apoyada en la cintura.
- Vine tan rápido como mi barriga me lo permitió, ya casi ni me puedo mover... -dijo, entrando con pasos lentos al departamento.
- No te preocupes, no tengo nada de prisa; pasa a la cocina, necesito un café.
Alicia era la esposa de Mikey, el hermano menor de Gerard, y fue en parte por su intervención que yo llegué a acercarme a Gee y que finalmente nos hicimos novios; después de que nosotros terminamos ella y Mikey se casaron, y hacía unos seis meses nos reunieron a todos y nos dieron la noticia de que serían padres, Alicia tenía apenas un mes de embarazo... Esa había sido la última vez que había visto a Gerard hasta antes de ésa tarde. Alicia se sentó con dificultad en un taburete de la cocina y se apoyó en la barra, mientras yo preparaba algo para comer mientras charlábamos.
- Así que hoy se juntaron con Gerard... -suspiró ella- Demian debe de haber estado feliz.
- Imagínate cuánto, se quedó dormido sobre la falda de Gee y no ha vuelto a despertar... -dije, riendo.
- Pobrecito, cuánto espera para estar con su Papá.
- Así es, pero el sacrificio vale la pena.
Serví los bocadillos, me serví una taza de café y me senté frente a mi amiga, dispuesta a contarle la verdad de lo que me afligía.
- Ali, tengo algo que contarte... -suspiré- Hoy Gerard me dijo que...
- ¿Te habló de Lyn Z? -interrumpió Alicia.
Me quedé de una pieza, con los ojos muy abiertos.
- ¿La conoces? -pregunté, asombrada.
- ¿Que si la conozco? -Alicia rió con sarcasmo- No hay quién no conozca a esa tipa, y te juro Ash, es terrible...